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miércoles, 29 de mayo de 2013

CLEVELAND.

TRIPLE SECUESTRO DE DIEZ AÑOS DE DURACIÓN.


La noticia del hecho aterrador está en todos los titulares por lo cual no pretendo  abundar en ello.
Me pregunto, desde la ingenuidad, qué habría en la cabeza de los secuestradores  para hacer semejante cosa. Secuestro de mujeres jóvenes para su violación sistemática.

La respuesta automática puede ser: frustrados sexuales. Es real. Pero no puedo evitar preguntarme en qué consiste ese estado.
Siguiendo la misma respuesta pienso en la perversión de la mente. ¿Qué es la perversión?
Un estado mecánico de la mente que encuentra su placer, su interés en llevar a cabo aquello que va en contra de todo lo concedido por los valores en boga en una sociedad y una cultura.

Una suerte de desafío a que la realidad imponga su ley, su manera de ser, su forma de entender. Rechazo la imposición y hago todo al revés.
Aún algo más ¿Cómo es posible que una mentalidad haga esto? Por el hecho de que el pensamiento está determinado por unos elementos que son como datos de ordenador, vacíos de sentido, que se llaman símbolos, y que según como se unan entre sí, producen distintas tendencias y sentidos. Hay una cuestión mecánica en esta combinación.
Las combinaciones contrarias al sentido vigente son siempre condicionadas por la historia de vida de los sujetos; algunas veces – las más – porque hubo cuestiones aberrantes en lo vivido y otras por la forma en que se ha sentido una historia personal que en sí misma no tiene nada de particular.
Como dijo Joan Manuel Serrat, “he aprendido que en la vida no es tan importante lo que nos pasa como la forma en que nos lo tomamos”.



sábado, 5 de noviembre de 2011

¿ENAMORARSE EN AUSCHWITZ O EN MARTÍN GARCÍA? - Se trata del significante.


Bajo el régimen de tortura hasta la muerte es posible el amor. Eso dicen algunas historias, una de ellas reseñada en el diario El País de Madrid hoy 1º de noviembre de 2011.
En la isla prisión Martín García, del Río de la Plata, después de la caída de la dictadura militar, se encontraron papeles con mensajes de amor entre los presos.
Del mismo modo en 1944, dentro de la campaña de propaganda nazi, la española Margarita Ferrer visita a su amor, el judío austríaco Rudi Friemel recluido en el campo de concentración de Auschwitz para celebrar su boda, la única ceremonia de este tipo que se llevaría a cabo en ese lugar.
Si lo miramos en la realidad material es inimaginable, sin embargo hay casos, por esto resulta particularmente interesante desde el punto de vista de la naturaleza psíquica humanita.
El significante inconsciente es una especie de ruedita de símbolos que tiene un agujero porque falta uno de sus eslabones e intenta llenarlo sin éxito. El pensamiento en toda situación crea realidad, esto explica el amor en condiciones del horror más extremo.
Mi amigo Pepe dice preferir las estéticas decadentes; el analista le contesta: la decadencia nos acoge desde el nacimiento. El humanito es una especie creadora, no tiene otra salida que ese maravilloso remedio.
Los que consiguen tener presencia de ánimo ante el horror pueden enamorarse.

domingo, 28 de agosto de 2011

EL HUMANITO ENTRE EL HORROR Y LA ALEGRÍA


Por el funcionamiento inconsciente del significante, que cuando emerge – lo cual es permanente – produce un nuevo sentido de las cosas del mundo y de nosotros mismos; por esta identidad en permanente recreación, los sujetos nos hallamos tironeados por dos corrientes contrarias, la del sentido y la del inconsciente.
Todo humanito intuye estas dos fuerzas en su naturaleza. Quien se inclina hacia el sentido se apega a un mundo cierto, mientras el que lo hace hacia la visión de su permanente creación siente la inquietud de lo cambiante.
Entre la alegría de la creación y aquello que hace caer todo sentido, andamos.
Quizás la mayor de las sabidurías, aquella que los mantras orientales llaman samadi o nirvana consista en la visión de esta dinámica del significante – universo de combinaciones – sin perder de vista el sometimiento al sentido que es nuestra felicidad. El goce de este surf existencial es inigualable. No es otra la búsqueda del arte.
Como le escuché decir un día a un rabino hablando de la cábala, es un vino fuerte, no para todos los estómagos.